domingo, 22 de julio de 2007

Aa-Be-Cé

Siempre te espero en la línea del tren. Las palabras no se agotan aunque escasee el Aa-Be-Ce-dario, porque hay lenguas nuevas y muertas que revivir. Las flores secas, la fruta podrida, la leche derramaba, todas juntas viven un poco más cuando tú estas cerca. Y te acaricio la espalda adivinando tus huesos, sintiendo el olor del calor amado que una vez, hace mucho, perdí. Y ya no soy tan fría, ahora soy tibia, y no tengo temor a que me vomites de tu boca.

1 comentario:

secreta presencia dijo...

y como diablos se es tibia?

:( yo ya no se