Pienso en esto, en lo que justamente no quería pensar
Pero, no puedo evitarlo,
No puedo tapar tu adolescencia
Me es imposible creer que eres otro
Imaginárte distinto
Cuando tus aparentes virtudes
Se esfuman, así, con el invierno.
Te recortas desde la ciudad
Entre esas luces titilantes de las casas en los cerros,
Despiertas cerca de la cruz
Pero no entiendes eso que esta a tu alrededor.
Supongo que vives en un constante retraso
Siempre intentando ponerte al día,
Pero yo te veo baby, y te veo triste
Siempre triste, aburridamente triste,
Y yo cariño,
Quiero vivir la vida de pie,
Caminando,
No encerrada en tu cabeza, o en la mía.
No me molesto baby, yo siempre supe que te estabas anunciando.
domingo, 15 de agosto de 2010
sábado, 7 de agosto de 2010

Muchas son las cicatrices en mis manos que han hecho irregular el camino de mis líneas. Tantos deseos de libertad vuelven impredecible y vertiginosos los viajes y esa energía increíblemente contenida no encuentra horas ni lugares para dejarse sentir. La pertenencia se hace borrosa, difusa, desconocida, y ya el devenir marea. Está muy bien la regularidad para algunos, esos cuyas vidas entran bajo el concepto del conducto regular, pero, ¿Qué pasa con aquellos pequeños renacuajos que no siguieron el caudal y viven hoy sumergidos en otras aguas?
Ni mil pistolitas de agua apuntándote podrían asemejarse a esa extraña sensación de extravío. Es necesario, ¡Imperioso! Romper uno de tantos (pasados y futuros) cascarones, y empezar a nacer de nuevo.
sábado, 24 de julio de 2010
MIAU!
No me gustaría pensar en ideas posteriores cuando evoco tu presencia, pensar en la muerte, el en ce finit de algo, o cómo sea eso que se escriba. Yo sólo quería que supieras que a veces olvido las cosas, que tengo una memoria infiel, que no recuerdo todos nuestros recuerdos. A veces hasta la palabra nuestro me suena tan extraña y por eso no me dan ganas de decirla, no me dan ganas de pensar con los pronombres de los complementos, lo dual. Eso sí, esta poca comprensión del momento se me hace cada vez mas confusa, pero también cada vez mas real, y me acostumbro a ello, sólo que no sé cuanto rato me dure. Me aburro rápido darling, e intentando hacer algo distinto a lo que alguna vez hice (o no hice) en un pasado no muy lejano, necesito cambiar los aires, las cosas, las ropas, para no caer en la fomedad y morir.
MIAU!
martes, 20 de julio de 2010
Las palabras desgastadas ya se han vuelto evidentes, redundantes, aburridas. Sensaciones asqueantes desde dentro hacia fuera, y desde fuera hacia dentro, y hacia todos, y nadie. Esa ambivalencia idiota del débil termina por siempre cansando a los dioses. ¿Qué hacer ante esta eterna sensación de mierda? Ese no poder convivir ni con uno mismo, el creer que alguien, o algo, o algun lugar podrá eventualmente reparar estas grietas, cuando la verdad es ya sabida, pero no aceptada. ¿Qué se busca exactamente cuando no se siente nada? Yo sólo miro al cielo y pienso que la oscuridad no es un lugar tan desagradable.
jueves, 1 de julio de 2010

Estoy tan mareada que me miras a los ojos y yo veo uno, no dos, siento que me clavas con esa intensa sensación de nada, de vacío, confusión. Estas a ratos en mi cabeza, luego simplemente te vas. Con todo de mí he logrado la negativa exitosa a esa constante catástrofe del músculo bombeante. Por el momento me he dedicado a elevarme por los aires, perder un poco el cerebro y sentir.
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