miércoles, 24 de octubre de 2007

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Estas tan quieto hoy
Esperándome con esas ganas de amarme
Y de amarte desde tí mismo.
Me abrazas como en una fotografía de tiempos lejanos,
Llena de vacíos alrededor del rostro,
Como si quiera realzarnos tan puramente
Doblegada ante los paroxismos de nuestros cuerpos,
Ese andar lento
Con una respiración que parece un viento creador,
Erupcionando tu piel, tu piel frágil...

Como en una ráfaga de criaturas aladas
Me cantas con rosas unos versos de ese amor,
Y cierras los ojos y me haces sonreir.
Con las yemas de mis dedos
Recorro tus desiertos floridos,
Mientras tu estómago se hunde
Y tus manos se retuercen,
En el morir breve de un mundo.
Mi lengua tibia se hace parte de tales desiertos,
Y las rodillas tiemblan,
Los muslos, la boca,
Mientras los ojos se abren de par en par,
En una búsqueda constante de algo etéreo.

Eres insistentemente ese despertar renovado,
Ese susurro en mi oído diciendo cosas que me cuesta admitir,
Que me cuesta escuchar.

Siempre quiero que me beses
Y rompas la serenidad fingida y melancólica de mis ojos,
Las despiadadas palabras sin sentido.
Siempre quiero que me sostengas ante esos vacíos infinitos,
Ante esas palabras ensangrentadas de mi boca,
Como declaraciones fúnebres
Ante un pasado casi consumido.

No me olvides en la taciturnia de nuestros encuentros,
Justo en los precisos momentos donde te atrapo
Con mi boca ácida,
No me olvides.

viernes, 19 de octubre de 2007

Contradicción

Hay que besar el espíritu del aire
Que se escapa entre los dientes
De bocas a la espera del volúmen
Y la conciencia.

Soy tu agua desparramada
Entre los dedos de tus manos,
Un viento escurridizo y repetitivo
Suicidamente paranoico.

Quisiera morir consumida
En una muerte dulce y hermosa
En ese entregar plancetero y doloroso,
Despojada de mis carnes sin sentidos.

Soy exactamente lo que nunca quise ser,
Me comporto igual a lo que odio
Porque es parte de mí.
Destruyo lo que amo
Y acaricio constantemente el dolor.

Soy una coherencia no asumida
En ese no reiterativo de mi mente,
Soy una horrible contradicción.

Camino Inútil

Cortar el suspiro del infinito nacido en nuestro pecho
Cortar la tarde con sus grandes senos desesperados
El miedo de los labios ante el canto que brota
El miedo de la montaña ante la luna
Y del tiempo en mi cabeza ante el tiempo en su vacío.

Yo ando sobre mi sangre desesperada
Buscando el rincón secreto de mí mismo
Sin miedo de caer sobre mis montañas
Sin miedo a la tempestad que se prepara en mis ojos
Andando sobre el barco de mí mismo
Sobre este esqueleto sin vuelta y sin tristeza
Andando andando
Amenazado por tanta semilla propia
Por tanta obscuridad que quisiera cantar
El buque tiene sus olas contadas
Lleva un espíritu de savia en su árbol astrológico
Y no me obedece cuando mi voz llega a su destino
Cuando abro los ojos para que quepa el sol.

Vicente Huidobro
Me lo aprendí de memoria (:

sábado, 13 de octubre de 2007

Un horror


Me moría por dentro, en una obscuridad insaciable.
Y con una mueca de dolor mudo
gesticulaba los sentimientos mas horrendos,
mientras las luces de los autos se reflejaban en mi pared
y como en una película autobiográfica
sentía que contaban mi vida
con sus pirotecnias fugaces
de pequeños destellos,
algunos vacíos,
y figuras incompletas
e incoherencias.

A mi madre:

Estas en mí desde el día en que nací,
Quejándote por un parto doloroso y mal cicatrizado,
Mientras yo tragaba un poco de tu veneno
Escondida entre los cristales.
Vivir a tu lado me corta
Y de la impotencia lloro,
De pensar lo que no eres
De vivir con esa idea,
Tal vez perfeccionista, evocada en tí.

Tú naciste muerta, pero los doctores nunca dijeron nada
Y te criaron con la esperanza de que algún día
Florecieras.
Pero de tí hoy no nace más que gusanos
Que se comen tu carne y se debaten entre ellos
Por el más fuerte, por el más hambriento.

Me miras y te grito,
Lloras
Pero ya dejé de creer
En tus sollozos sin verguenza.
Intento soplarte
Pero no terminas de apagarte nunca
Y siempre vuelves, y yo vuelvo también,
En un movimiento circular autodestructivo.

Madre, estas aquí y no te tengo,
Me hablas y repites frases y no te creo
Y a veces siento que no te quiero
Y que te tengo miedo
Porque hay una tú igual dentro de mí.

Madre, perdóname y no me odies tanto,
NECESITO A LA MUJER DENTRO DE TÍ.