miércoles, 4 de julio de 2007

Sonríe, es gratis.


De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de muchas cosas, me he decepcionado. Siento que tú (ahora te tuteo) que sé que jamás leerás esto, eres una persona demasiado extraña. Extraña, sí, asquerosamente extraña. Antes te admiraba, no sé, sentía que superabas a tanta gente por tu inteligencia, eras tan bacán. Me enseñabas tantas cosas, era tan crítica en tus clases, me nacía opinar, y reírme, y pasarla bien. Amaba tu clase y tu manera de enseñar, amaba el hecho de que fueras joven, de que entendieras más. Y me costó darme cuenta de que eso no vale nada, nada, con lo que hay de trasfondo. Hay muchas cosas que no entiendo, tal vez porque soy una pendeja asquerosa, pero, jamás entenderé cuál es el afán de ir formal al colegio para las presentaciones, no lo entiendo, y aunque usted, lector, crea que me baso sólo en cosas estéticas, esto va mucho más hayá, ya que me dí cuenta de que en el colegio no te educan (yo pensé que me educabas para otra cosa) para ser alguien que sobresalga en el ámbito de lo humano, sino que te educan para que tengas un trabajo donde paguen bien, que a fin de cuentas es una caca. Y tanto que predican con sus valores y su formación integral, y harto que me dejaste desear te diré. No quiero ir formal a ninguna presentación! no quiero vestirme formal, porque yo no soy formal, adios con tus malditas etiquetas, y que el mundo se vista de formal, a mi no me importa, y ya tampoco me importa que pienses que no me baño, porque sí lo hago. No quiero vestirme "formal" porque no quiero estar en un trabajo que sea formal, no quiero que me prepares para cosas que no quiero hacer, no quiero! Y aunque sea el colegio así, me da lo mismo, porque ya me queda un semestre y lo termino al fin, y nadie goza del privilegio de advertirme que tal vez repita, porque eso no sucederá jamás! Aquí en Chile la mayoría del tiempo (ojo que no estoy generalizando) no importa cuanto estudies, sino cuantos contactos tengas, y lo mejor que pueda sonar el título de tu carrera. A un dueño de una botillería no le importa el hecho de que al vender en un barrio universitario se exponga a que sus clientes consuman en un lugar público, lo que es ilegal, a el no le importa la "moral", a él le importa ganar más dinero, no le importa si los índices de delincuencia, robos y alcoholismo suban, a él no le importa nada, no existe un colectivismo bacán que nos una, donde importe un poco el bien común, no, eso da lo mismo, porque no da dinero. Si todo, todo tiene de trasfondo el dinero, ¿Por qué se abolió la esclavitud? Porque sale más barato tener obreros que esclavos, ¿Por qué salieron los derechos del niño, de los animales? Porque ellos generan dinero, por eso. Y cuando tú le respondes a los profes, que en realidad no te importa nada, que sólo quieres ganar dinero, te aplauden, porque lo que interesa es que sepas como ganar posición dentro de un mercado laboral exigente, lo que interesa es tu ingreso económico, lo que tienes. Y aunque tú te hacías la bacán con tus charlas sobre política, y revoluciones, eres una mierda buena onda, pero una mierda al fin y al cabo, porque tu seudo propósito, el del discurso barato no se cumple, porque no sirve que seas tan inteligente si te conviertes en una una más, de esas que tanto odias, pero que llevas dentro, que se te sale por los poros, que no te deja ser lo que tú misma hablas. Y me siento bien de haberlo descubierto, y no me importa realmente si piensan que exagero, tal vez me fuí en la volá, y no me importa, no me importa. No quiero ser una mierda buena onda, no quiero un trabajo con uniforme, no quiero ser formal, no quiero pedirle a mi jefe que me heche, que me haga ese favor. Y yo que te quería mandar una carta a fin de año agradeciéndote toda tu sabiduría, pero qué, alcanzé a darme cuenta, y no eres la única que es así, lo que es peor, y no digo que seas una plaga, sé que en el fondo igual te duele ser así, tan obsesionada, pareces raquítica mental con ganas de ir al baño.


Me fuí en la volá

martes, 3 de julio de 2007

va y ven

Y mientras tanto sólo espero, y la música esta muy alta, y eso me encanta, debo acercarme más a tí para que me escuches. Y entre ese va y ven, me pierdo interminable en una serie de palabras que no significan nada, porque estan demás.
Y los pesares ya ni siquiera pesan tanto. Y se acaba el mundo, y entre el amor apocalíptico me disuelvo esperando el sentido de un suspiro, de un reojo pasajero que me saque una sonrisa, por esas de las cuales tanto preguntas, como si no hubiera motivo para sonreir, y tal vez no lo hay, pero no exagero, yo sólo siento y sonrío.

miércoles, 27 de junio de 2007

monster love

I want my monster.

(estaba..creativa, no aburrida)

:D


músico y cantante judío estadounidense

No fluye muy bien


Estoy así como cansada de no se qué. Siento que estoy trancada de ideas que no fluyen muy bien. No se me ocurre un lugar donde poder ir, y escapar un rato del movimiento molesto y conocido ya tantas veces, tanto tiempo. No sé donde ir, ni qué es lo que me gustaría sentir. Las guerras internas con la camila de dentro son confusas, poco entendibles. Me despierto y un mar de definiciones, de conceptos desconocidos me bombardea, y ni siquiera conosco las palabras. Lavadoras románticas de lecturas anónimas salen al encuentro de la imaginación hambrienta. Videos de otras vidas, ilusiones presentes me persiguen por todos lados, pero no intento escapar de eso. Quiero decirte algo y no sé que es, las voces retumban fuerte en la cabeza, el baile a ojos cerrados, la destrucción masiva. Caminar muchas horas por calles oscuras, sin nombres, jugando a ser, suponiendo finales antes del verbo vivir. Y nos miramos y ocultamos las bocas, humeantes, bajo texturas brillosas y perfectas. La música de otras épocas invade momentos presentes, y me siento desfasada de los juegos, y los corazones son rotos, y los amigos se mueren, las horas no llegan, el tiempo es estático. El pelo llega hasta la cintura, somos parte del cuento de hadas, el único cuento motivado entre paréntesis de nombres raros.