jueves, 31 de mayo de 2007

Rotación contra Traslación


Me dedico un rato a llorar soledades entre cuatro paredes. Unos ojos de perro me entienden mejor que los tuyos. Y siento que me estanco otra vez. Jamás me comí el mundo, pero quise hacerlo. Con el aire frío de mi boca intento romper dimensiones, nunca me resultó bien. Y me pica la garganta un poco, siento una cuerda en el cuello, que me aprieta, que me da una excusa para llorar un poco más. Me siento un cuerpo más, nada especial. Casi me quedo sin aire, casi siempre me muero en el intento, pero es sólo eso. Las marcas en las manos no desaparecen después de un baño, ni de un año, ni de una hora. Y todo lo inconcluso que esto se torna se queda esparcido en un lugar que ni siquiera existe, y ni siquiera existo, y el dolor no es real.

jueves, 24 de mayo de 2007

:B!





























Cosas!

lunes, 21 de mayo de 2007

Stickerrrrss.
















aaah blog no me dejó subir más fotos.

viernes, 18 de mayo de 2007

Siempre


Podría dibujarte a ojos cerrados entre tantas caras, entre tantas bocas, entre tantos ojos. Aún puedo sentir ese beso marchito en el tiempo. Eres todo lo que necesito, una caricia tuya basta para morir y revivir una y otra vez, siempre en el mismo juego de lenguas y colores, de sabores nuevos. Te recuerdo perfecto, te rescato desde todos los rostros alguna vez reflejados en mi pupila. Y es que el mundo aún es tan bello. No quisiera perderme, pero tampoco quisiera reflejarlo por completo. Se siente bien aquí dentro. Nunca hemos sido los mismos, ni tampoco la mitad, ni un cuarto de nosotros. Mi cuerpo esta extraviado por todo el mundo. Se lo comieron los amazónicos. Qué mas dá! si el amor llega y es hermoso, y los cinco sentidos florecen, los botones se abren, y los cuerpos fluyen eternos, en armonía luminosa. Al final nos olvidamos de nosotros mismos, cosa que en realidad nunca recordamos, algo que nunca supimos, un secreto susurrado al oído, un atardecer debatiéndose en el límite, una sonrisa tras la ventana extinguiéndose a cada paso, a cada sonido. Y la calle es ruido, y tu voz es música, y danzamos juntos jugando a ser lo que nunca debimos ser, pero que por un ataque inércico terminamos siendo. Y tú eres la luna, y yo soy la luna también, juntos somos el universo, juntos también somos flor y árbol, y color y sombra. Y en un ataque de colores morimos juntos, y es que es tanta belleza, no es certeza poder resistirla. Y cambiamos roles, y yo hago preguntas y tú contestas, y somos complemento, somos letra, somos palabra. Y no importa ya si morimos en este instante o en cien años más, porque siempre será distinto, siempre habrá un nuevo olor, un nuevo color, un nuevo sabor.

lunes, 14 de mayo de 2007

Alfileres en el piso, dibujos a medio terminar, un corazón palpitante que se pierde. ¿Qué más se puede pedir cuando una parte de nosotros a muerto?